Hummus

Hoy les traigo una rica y super versátil receta.

¡¡¡Es que amo el hummus!!!

Claramente la genética tiene un rol importante en mi paladar, pero creo que independiente de cuanto tire la sangre, el hummus es de las mejores recetas por su versatilidad, rico sabor y su valor nutritivo.

Llevo casi 2 meses alimentándome con una dieta basada en plantas, sin gluten y sin proteína animal y ha sido un desafío el tener que innovar poco a poco en mis platos. Para esto y también por su valor nutricional, las legumbres se han transformado en grandes aliadas y el hummus en un comodín.

El hummus o pasta de garbanzos es esencial en la alimentación de Siria (de donde viene mi familia paterna), Libano, Turquía y Egipto.

Es rico en hierro, calcio, magnesio, vitamina K y zinc gracias a los garbanzos, por lo que contribuye a tu salud ósea y además tiene gran cantidad de fibra que ayuda a mantener tu salud intestinal en buenas condiciones. El tahini o pasta de sésamo es rico en proteínas, contiene metionina que contribuye a la desintoxicación hepática, calcio, fierro, potasio y magnesio.

Puedes agregarlo a:

  • tu ensalada
  • comerlo en un picoteo con palitos de verduras
  • agregarlo a tus comidas cocinadas
  • agregarlo a un wrap o en papel de arroz
  • agrégalo al pan o galletas de arroz, junto con tomate, al desayuno
  • ocúpalo como base en sandwichs
  • etc.

Hoy les dejo esta rica y fácil receta de hummus, la he ido modificando con el tiempo y así me parece que es como queda más rico. Prueben a hacerlo de forma clásica y luego pueden innovar agregando otras verduras para darle color y sabor.

Ingredientes:

  • 2 tazas de garbanzos pelados cocidos.
  • 4 cucharadas de tahini (pasta de sésamo)
  • jugo de 1 limón
  • aceite de oliva (la suficiente para que quede cremoso)
  • 1 diente de ajo grande
  • sal de mar o rosada a gusto

Preparación:

  • Remoja los garbanzos la noche anterior y elimina el agua de remojo.
  • Cocínalos a fuego alto durante al menos 15 minutos y luego a fuego bajo.
  • Agrega todos los ingredientes poco a poco en la procesadora o licuadora y listo!
  • Si queda muy espeso y especialmente en la licuadora no logras que vaya agarrando forma, puedes ir agregando aceite de oliva y agua de a cucharadas de forma intercalada hasta que quede cremoso. Yo particularmente ocupo muy poca agua y prefiero lograr la consistencia en base al aceite de oliva.

Puedes hacer distintas variedades en cuanto a color y sabor agregando betarraga, zanahoria, zapallo, espinaca, etc. También cúrcuma, pimienta y jengibre o perejil, cebollín y un poco de ají verde.

Un abrazo!

Loreto

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© Copyright – Dra. Loreto Hagar – Diseño por Nadia Agudiak





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