Nuestros mecanismos físicos de respuesta al estrés

¿Sufres de síntomas inespecíficos como cansancio, alza de peso inexplicable, falta de energía, insomnio, etc. y no sabes de donde vienen ni como manejarlos?

El ritmo acelerado de nuestras vidas y la sensación de urgencia da la señal a nuestro cuerpo de que no estamos a salvo, causando una respuesta hormonal al estrés que nos mantiene en un círculo vicioso del que no sabemos como salir.

Hoy te contaré, en simple, cómo responde nuestro cuerpo al estrés, cómo se manifiesta y cómo resolverlo.

Hipotálamo e hipófisis.

El hipotálamo, es una parte del cerebro encargada de controlar los procesos básicos de sobrevivencia: la sed, el hambre, la reproducción y nuestros mecanismos de defensa. El hipotálamo se conecta con la glándula pineal o hipófisis mediante señales nerviosas y químicas.

La hipófisis, es una glándula ubicada en la base del cerebro y se encarga de la secreción de hormonas y está a cargo del control de:

  • la temperatura
  • la función tiroídea
  • el crecimiento durante la infancia
  • la producción de orina
  • la ovulación

Es la unión entre nuestro sistema nervioso y endocrino. Y va a producir desde su porción anterior y posterior 8 hormonas, entre las cuales están la TSH u hormona estimulante de la tiroides, la Prolactina que estimula el crecimiento de la glándula mamaria y la producción de leche materna, la ACTH o adrenocorticotrofina que estimula a las glándulas suprarrenales para que produzcan cortisona que luego se convertirá en cortisol, entre otras.

El hipotálamo esta constantemente preguntando si estamos a salvo. Y según la respuesta a su pregunta, irá su estímulo a la hipófisis y al resto de nuestras glándulas. Querrá saber si esta muy helado o hace mucho calor, pero también como estamos emocionalmente.

Tenemos creencias muy arraigadas que hacen creer a nuestro hipotálamo que estamos en peligro: pensamientos recurrentes de autocrítica, sensación de no ser suficientes, sensación de que no nos valoran por como somos o nuestras costumbres, necesidad imperiosa de responder a ciertos patrones de conducta o comportamiento, etc. y eso hace que nuestro hipotálamo crea que no estamos a salvo y mande un mensaje a la hipófisis, activando nuestro sistema nervioso simpático y todas las hormonas necesarias para poder, en este estado de peligro, pelear o escapar.

Esto significa que las glándulas suprarrenales producirán adrenalina y/o cortisol (nuestras hormonas del estrés) en exceso, eso hará que disminuya la producción de progesterona, nuestra hormona anti ansiedad, y el estrógeno quedará predominando generándonos hinchazón, sensación de pesadez e inestabilidad anímica. La tiroides recibirá la indicación de aumentar o disminuir su producción hormonal y perderemos la capacidad de mantener la glicemia bien controlada, lo que derivará en un hambre voraz persistente. Empezaremos con problemas para conciliar el sueño, lo que aumentará nuestra sensación de urgencia y de estrés, nutriendo el círculo vicioso.

El como nos enfrentamos a los eventos estresantes en nuestra vida y que tanto persiste ese estrés condicionándonos, depende mucho de nuestra habilidad para tolerarlo, lo que se condiciona en base a la relación que tenemos con nosotras mismas y nuestras creencias y pensamientos. Con nuestra capacidad de poder fluir desde el corazón, en libertad y sin autocuestionamientos.

Etapas de la respuesta física al estrés:

Etapa 1

Frente al estrés agudo, se libera adrenalina. Nos da la capacidad física de poder arrancar de aquello que amenaza mi vida en ese momento.

  • Aumenta tu frecuencia cardíaca.
  • Redirige nuestro flujo sanguíneo hacia nuestras extremidades y órganos vitales.
  • Te costara conciliar el sueño y dormirás de forma mas superficial, lo que no permitirá un sueño reparador.

Etapa 2

Luego del shock inicial comienza la segunda etapa con la producción de cortisol, el cortisol nos hará creer q estamos en período de hambruna y de que hay escasez de comida. Su poder antiinflamatorio nos protege del efecto proinflamatorio de la adrenalina. El problema es cuando su liberación se mantiene en el tiempo:

  • Acumularemos mas grasa de la necesaria, dificultando nuestra baja de peso.
  • Al subir de peso y al empezar una dieta para «manejarlo». estarás confirmando a tu organismo que la comida es escasa y enlentecerás aun más tu metabolismo.
  • No tendrás dificultad para conciliar el sueño pero si despertaras a las 2-3 am.
  • Comenzarás a sacar energía de la almacenada en los músculos, generando un aumento incontrolable del apetito, especialmente por cosas dulces.
  • Se suprimirá tu sistema inmunológico, con más riesgo de infecciones recurrentes.
  • Síntomas de esta etapa:
    • sensación de estrés persistente
    • alza de peso inexplicable
    • antojosde dulces
    • no vives sin cafeína
    • sueño no reparador
    • retención de líquido
    • las haces todas, no paras, te cuesta decir que no.
    • eres controladora
    • sensación de cuerpo pesado
    • hipertensión arterial o presión baja
    • te mareas al ponerte de pie
    • sensación de ansiedad y animo bajo permanente
    • tienes una sensación de urgencia persistente

Etapa 3

Si la percepción de estrés se mantiene en el tiempo, podría ocurrir una disminución de la producción de cortisol, lo que llamamos una fatiga adrenal:

  • Al no tener la cantidad mínima de cortisol que se libera de forma habitual en la mañana, tendremos una sensación de cansancio y falta de energía al despertar.
  • A media tarde necesitarás algo dulce para sostenerte con energía o un café o una siesta que te permita aguantar lo que queda de día.
  • Síntomas:
    • insomnio
    • estrés inmanejable
    • dificultad para empezar el día
    • depresión
    • infecciones recurrentes
    • respiración superficial y rápida
    • sensación de falta de aire
    • te ríes menos que antes
    • tienes la sensación de que el tiempo no te alcanza para hacer todo lo que necesitas.

¿Cómo salimos de ahí?

  • Practica la respiración diafragmática, te dejo el enlace al artículo.
  • Toma abundante agua fresca.
  • Come abundantes hojas verdes y granos enteros

Si bien son herramientas para sentirse mejor, mientras no resuelvas esa sensación de urgencia y apuro que sientes a diario, día y noche, no tendrás una mejoría real, porque tu cuerpo no se sentirá seguro. Para esto es necesario explorar tus emociones y ese camino logra recorrerse con mayor facilidad cuando nos alimentamos de comida real.

La posibilidad de poder velar por tu salud existe, el poder emprender un camino que te lleve a tu mejor versión existe y yo puedo guiarte:

*Revisa mi blog con distintos temas que te guiarán en tu cambio de hábitos.

**Suscríbete aquí a mi newsletter y recibirás mi Guía para iniciar tu cambio de hábitose información valiosa todas la semanas.

*** Y si quieres que te guíe de forma personalizaday trabajando en detalle desde tus necesidades, agenda aquí una hora conmigo para atención presencial u online.

¡Un abrazo grande!

Loreto

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© Copyright – Dra. Loreto Hagar – Diseño por Nadia Agudiak





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